me extiendo:
Tengo la suerte de ser aficionada a la música y poder asistir a bastantes conciertos de estilos muy diferentes. Algunos me divierten, otros me gustan por la belleza de las canciones, en otros alucino con la habilidad de los músicos... aunque siempre me siento cierto punto distante. Pocas veces se me ponen los pelos de punta. Como ya he dicho en repetidas ocasiones, hay sólo una artista que en directo me hace sentir que estoy como en casa, que me reencuentro con una vieja conocida, que encima y debajo del escenario están mis amigos.
Y ayer lo volvió a hacer.
Con el Liceu de Barcelona lleno a pesar de los tiempos que corren, Luz volvió con la misma fórmula que la ha hecho triunfar en su gira internacional en países tan dispares como China, Francia, Túnez, México, Chile...
A pesar que como sala de conciertos de este tipo no me parece muy acogedora, Luz con mostrar sólo tres de sus canciones nos hace ver que estamos ante alguien inigualable: Con mil desengaños, Besaré el suelo y Te dejé marchar son temas que en directo Luz nos entrega con tanta pasión, que parece que se haya quedado vacía de tanto que nos ha llenado a los que estamos abajo.
Evidentemente tiene cuerda para mucho más, y con sus infinitos brazos va dibujando cada pieza que van desde el bolero hasta el rock más clásico. Porque el rock no sólo es un estilo musical, es una actitud y Luz no puede negar que lo es, por mucho que se camufle bajo una boa de plumas en Un año de amor.
Dos horas de concierto dan para mucho, pero es inevitable quedarse con ganas de más. No me cansaré de parafrasear a Amado Storni:
Si quieren sentir la vida en su máxima expresión, sólo tienen que asistir a un concierto de Luz Casal.
http://hedonismosicaliptico.blogspot.com.es/2012/05/luz-en-el-liceu.html